
Quantum of Solace
Diciembre 15, 2008
* * * BUENA: Ve a verla
El agente 007 prosigue su cruzada para vengar la muerte de su amada Vesper, enfrentándose a la poderosa organización que descubrió en Casino Royale.
Hace dos años se estenó Casino Royale con muchas críticas por
parte de público y de periodistas. Sin embargo, tuvieron que quitarse el sombrero y aplaudir a la mejor película de toda la saga, dejando a un lado a Operación Trueno, y a un actor que supo sacar la esencia del verdadero arquetipo de agente secreto descrito por Ian Fleming.
De todas formas, y tras mucho esperar con ansia la continuación decidí no comparar en ningún momento esta nueva entrega con su predecesora mientras disfrutaba de la proyección. Al finalizar la misma el resultado fue que no salí decepcionado.
El encargado de dirigir el film ha sido Marc Forster, un director especializado en dramas como Monster´s Ball, Más extraño que la ficción y Cometas en el cielo. En esta ocasión ha cambiado de registro y ha arriesgado mucho por sacar adelante un proyecto en el que estaban puestas muchas miradas desde Casino Royale. Ha sabido sacar provecho del director de la segunda unidad, Dan Bradley, que le ha apoyado mucho y de un guión reescrito por Paul Haggis que ya puso su granito de arena en la anterior entrega.
El actor Daniel Craig sigue escalando peldaños y en esta ocasión ha demostrado estar mucho más tranquilo y más metido en su personaje al que ha sabido darle una identidad propia y unos sentimientos jamás mostrados en anteriores films.
También repiten en esta entrega Judi Dench (Mrs. Henderson presenta), Giancarlo Giannini (Hannibal) y Jeffrey Wright (La joven del agua). Las nuevas caras son Olga Kurylenko (Max Payne), Mathieu Amalric, Gemma Aterton y el español Fernando Guillén Cuervo (Airbag).
El tema principal de Bond, compuesto por Morty Norman, no se escucha hasta los créditos finales pero la banda sonora compuesta por David Arnold es casi excelente.
Quantum of Solace comienza en el mismo punto donde terminó Casino Royale y aunque no tiene la elegancia que supo darle Martin Campbell si puedo decir que está a su altura pues sin meternos en una trama muy compleja los responsables de la saga han conseguido meter al agente 007 en la generación que nos ha tocado vivir y ha servido de excusa para que el personaje, deseoso de venganza, rompa con el pasado y pueda agrandar la sombra que le acompañará toda su vida.
Con un principio arrollador al más puro estilo de la saga de Bourne, Bond se ve envuelto en una persecución por los tejados de la ciudad de Siena para terminar cayendo, junto con la cámara, al interior de un edificio lleno de andamios. Más tarde, tendrá que enfrentarse a una pelea cuerpo a cuerpo de treinta segundos escasos pero brutalmente impactantes y a otras dos persecuciones, una en lanchas a motor y otra en avión, y todo para llegar a otra confrontación con el malvado de la película.
Pero toda esta acción está unida a unos momentos tan buenos que no hacen sino levantar la película una y otra vez. Tal es el caso de toda la secuencia, que quedará para la posteridad, de la ópera Tosca en la que Bond tiene que adivinar, de entre los espectadores, quiénes son los cabecillas de Quantum y todo ello unido a una breve persecución y un tiroteo que han montado en paralelo con lo que sucede en el escenario para dar más emoción y profundidad a la puesta en escena.
Tampoco me quiero olvidar de la despedida de Bond con su amigo Mathis, interpretado por el sensacional Giancarlo Giannini, en la que frases como “nos perdonamos; Vesper lo dio todo por ti, perdónala, perdónate a ti mimo” llenan de paz los ojos tristes de Bond.
Pero lo que me dejó helado y petrificado a la butaca de cine fue el epílogo final, en Moscú, donde la venganza de Bond llega a su fin con una cara a cara tan duro y con una frase como “¡Sientate!… ¡Qué te sientes!” que puede llegar a acojonar a cualquiera y que concluye con un diálogo más que impecable entre M y Bond y el primer plano del colgante de Vesper en el suelo.
El resultado: buen cine unido a una acción perfectamente diseñada y que, por lo menos, consigue entretener. Es esta película, la que concluye la historia de Casino Royale, la que da el punto de partida a la nueva saga de Bond que espero que por lo menos dure otras dos entregas más que son las que tiene firmadas Craig y de la que ya estoy deseando que pasen otros dos años para poder disfrutar de una nueva entrega.